Psicología arquitectónica
Con demasiada frecuencia, las creaciones arquitectónicas no responden a las necesidades de las personas que han de habitarlas o trabajar en ellas. Por ello, se requiere la ayuda de los profesionales, para que los intereses personales y empresariales y los objetivos del cliente, no solo no se pierdan, sino que sean respetados y cualquier problema que pudiera surgir pueda ser solventado.
La arquitectura debe estar al servicio de las personas. ¡Por y para las personas!
- Asesoramiento de constructores
- Generación de ideas
- Ergonomía y diseño
- Estructuración de las áreas
- Lógica orientativa
- Asesoramiento en tendencias
- Sistemas de información de gestión
- Rango logístico
Psicología arquitectónica
Lógica arquitectónica y asesoramiento a constructores
Algunos edificios pueden resultar muy seductores, de gran glamour arquitectónico y extravagancias futuristas en formato de alta tecnología. En numerosas ocasiones, sin embargo, una creación arquitectónica de este tipo no responde a las necesidades de las personas que han de habitarla.
Por otro lado hay edificios que, no sólo sobreviven al paso e los años, sino que además constituyen un vivo ejemplo de belleza eterna. Son acogedores, proporcionan bienestar y se puede descubrir en ellos cada vez un atractivo nuevo, ya sea en su interior o en el exterior.
Normalmente es el cliente quien promueve la construcción de un edificio. Es él quien determina la dirección, el sentido y la función de la obra. La configuración creativa y técnica es ya competencia de los arquitectos.
Por lo general en el área de servicios y particularmente en complejos de oficinas y bancos, la renovación o nueva edificación persigue la consecución de un objetivo: debe de cumplir con su cometido y debe de ser capaz de transmitirlo. La estructura de la obra es expresión de la filosofía y cultura de la empresa, muestra la visión de futuro, la amplitud de miras, es inteligente y está orientada a sus clientes y empleados. Contribuye a elevar el rendimiento y la productividad, sin tener que renunciar por ello a la creatividad y a la individualidad.
Llegado a este extremo, se requiere la ayuda de profesionales para que los intereses personales y empresariales y los objetivos del cliente, no sólo no se pierdan, sino que sean respetados y cualquier problema que pudiera surgir pueda ser solventado. En este caso se puede aplicar la siguiente máxima: la arquitectura debe de estar al servicio de las personas. ¡Por y para las personas!